dissabte, 15 de juny del 2013

Auto de fe (2)


En segundo capítulo lleva por título El misterio (2). En este capítulo aparece otro de los personajes centrales Teresa Krumbholz. Ésta aparece en escena como ama de llaves. Kein necesita de ayuda en las tareas domésticas. Teresa no es joven, 48 años, y el anuncio de Kein pidiendo ama de llaves le atrae. Acostumbrada en su antigua casa a los requerimientos de una familia vulgar la posibilidad de una casa con un único patrono no le parecía mala cosa. ¿Ganaría más dinero? Lo cierto es que Kein acepta a Teresa para el puesto. Teresa pragmática quiere saber cuánto ganará, la respuesta de Kein es olímpica, “-Lo que usted quiera –dijo él con indiferencia y dio un portazo” (pág.29).

 


Teresa entró en un nuevo territorio inexplorado, una biblioteca. Las costumbres de su patrón empezaban a las 6 de la mañana. El mobiliario de Kein era espartano. Los muebles eran un cáncer para su biblioteca. Lo que ocupaban los muebles se lo quitaban a sus preciosas estanterías. Así que no había muebles, excepto su mesa de trabajo. De las 6 a las 7 de la mañana Kein anda envuelto en misterio. Teresa quiso saber que hacía su patrono. ¿Escondería secretos inconfesables en su biblioteca? A partir de su paseo se ponía en su mesa trabajando todo el día. Después de las 6,15h hasta las 7 ¿qué hacía Kein? Teresa quería saberlo.

Cuando Kein se iba a su paseo matutino, Teresa empezó a repasar las estanterías una por una y libro por libro para saber que se escondía detrás de esa biblioteca. La mesa de estudio tenía un dispositivo que al abrir alguno de sus cajones emitía un pitido, era su sistema de seguridad. Teresa fue avanzando y descartando ideas absurdas a medida que no encontraba nada en su búsqueda. Finalmente, pudo saciar su curiosidad. Lo que sucedía era que Kein buscaba cinco o seis libros seleccionados de su biblioteca para llevárselos en su cartera para su paseo matinal. ¡Nunca salía de casa sin su pequeño tesoro! Teresa decepcionada, pensó que semejante extravagancia merecía ser tenida en cuenta, ¡nunca se sabe!
 

diumenge, 9 de juny del 2013

Auto de fe (1)


Auto de fe de Elias Canetti, OC III, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Cada semana tengo la intención de reseñar los capítulos de esta obra esencial de Canetti.  Será algo así como una novela por entregas (30). 
 
En el capítulo “El paseo” (1) aparece el personaje central Peter Kein, sinólogo, excéntrico, que tiene una pequeña charla, él que no se molesta en hablar a nadie, con un niño, delante de una librería. A Kein le llama la atención el interés del niño por los libros, su pasión. Después de despedirlo con un vago compromiso para que el niño pueda ver su biblioteca, vuelve a su rutina habitual paseándose entre las siete y las ocho, de la mañana, a la búsqueda de algún libro, mientras se pasea, oye una conversación extraña. Alguien pregunta por una calle, al parecer el interpelado no dice nada, y el interlocutor amablemente vuelve a preguntar, Kein está pensando que la calle por la que preguntan es justamente la que están transitando. El tono de la conversación sube de tono, las preguntas se hacen más  apremiantes, “Oiga, ¿está usted sordo?” (pág.15). Sube el nivel de indignación de la persona que ha preguntado por la calle Mut. Finalmente, desesperado lanza un empujón contra la persona que no responde, ¿resulta que era nuestro mudo profesor Kein!

 
Kein en su despacho labora en su estudio anotando minuciosamente todo cuanto le ha sucedido. Su memoria era prodigiosa. En su tarea esa capacidad es de mucha ayuda. Sus notas las apuntaba en un cuaderno  cuyo título era ESTUPIDECES. Apuntó lo sucedido en su paseo matutino. Claro que entre lo sucedido y su interpretación quien salía peor parado era quien tuvo la ocurrencia de preguntar por la dichosa calle Mut.

Su biblioteca era la más importante de la ciudad. Vivía en la calle Ehrlich, número 24, cuarto. Su casa era su biblioteca. Vivía para ella y se sentía como pez en el agua. ¡Cómo alguien puede no tener una pequeña biblioteca! Toda su vivienda está al servicio de ella. El único que apenas tenía espacio era Kein. Mientras los libros ocupaban toda la casa.

diumenge, 26 de maig del 2013

Terror en Londres....


Las “sociedades líquidas” se han convertido en sociedades en el que el miedo se ha instalado en ellas. Después del 11-S del 2001, nada es ya lo que fue. La visión apocalíptica de los aviones estrellándose en la Torres genero desconcierto y miedo. La expresión de ese miedo se resume de forma magistral en el texto de Don Delillo en “El hombre del salto” (Col.Austral) con la imagen de los niños mirando obsesivamente con los prismáticos una nueva oleada de aviones. Pero,  ¿por qué? La respuesta: “ ¿No se levantaron las torres como fantasías de riqueza y poder que algún día se convirtiesen en fantasías de destrucción? Una cosa así se construye para verla caer. La provocación es evidente. ¿Qué otra razón podría haber para llegar tan alto y luego doblar, hacerlo por duplicado? Como es una fantasía, ¿por qué no hacerla dos veces? Es como decir: “Aquí está, a ver si la derribas”.” (pág.136)

 

Dos noticias situadas en Londres y París, parece reactivar los miedos de una sociedad atemorizada por la precariedad de nuestras vidas que en esta crisis se ha instalado en todos nosotros con la ayuda inestimable de unos gobiernos obsesionados por la macroeconomía y que son capaces de sacrificar a sus ciudadanos. El asesinato de un militar en Londres y el posterior alegato del presunto asesino, con las manos manchadas de sangre delante de las cámaras de seguridad instaladas por todo Londres han dado la vuelta al mundo.  ¿Es esta acción la nueva cara del terrorismo? ¿Es necesario la escenificación de un estado de sitio, como el sucedido en Boston. Pero ¿qué clase de terrorismo es este?
 
 
Se eleva el asesinato a categoría de atentado terrorista. Se elevada la etnia como elemento esencial para entrar en la categoría de sospechoso. ¿Qué nos está pasando? Cuando los gobiernos no gobiernan porque son los mercados, el único bastión que les queda es el espectáculo de la seguridad, pero incluso ahí, cada vez son más chapuceros. Lo único que exhiben es la impotencia de una sociedad civil cada vez más encerrada en sí misma y más temerosa que se consuela pensando que los terroristas son la causa de todos nuestros problemas, pero el terrorismo es lo sucedido desde el 2008, un terrorismo respaldado por nuestros gobiernos y en nombre nuestro. Que las sociedades occidentales sufran unos recortes sociales sin precedentes, se desmantele le estado del bienestar, que la desigualdad se haga cada vez más patente –Estocolmo- , eso al parecer, no es motivo de preocupación ni de emergencia nacional, pero que una persona asesine a otra persona –militar- y se convierta en atentado terrorista y los aparatos del estado se pongan en estado de emergencia en nombre de la seguridad nacional, ¿no hay un auténtico despropósito y desproporción? La misma contundencia que parece escenificarse contra el terrorismo se podría emplear en la lucha contra una crisis que está dejando a millones de ciudadanos a los pies de la pobreza y la exclusión.

dissabte, 18 de maig del 2013

LOMCE (I)


Desde el inicio de la democracia España ha tenido –iba a decir que ha soportado- siete leyes educativa sin  la LOMCE. Es decir, cada cinco años los gobiernos de turno se permiten cambiar nada menos que el armazón de una sociedad, es decir, la educación.

“La LGE, 1970. Comenzamos con esta ley porque estuvo vigente de forma pacial hasta 1990. La Ley General de Educación es obra del ministro José Luis Villar Palasí. Estableció la enseñanza obligatoria hasta los 14 años con la EGB, la Educación General Básica, estructurada en dos etapas. Tras esta primera fase de ocho cursos el alumno accedía al BUP, Bachillerato Unificado Polivalente, o a la entonces creada FP, Formación Profesional.

La LOECE. 1980. Tras la firma de la Constitución (1978), la Ley Orgánica del Estatuto de Centros Escolares (LOECE) fue la primera que se aprobó en el campo de las enseñanzas medias. Estuvo vigente cinco años e introdujo un modelo democrático en la organización de los centros docentes. Suárez estaba en el poder.

La LODE, 1985. La Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) incorporó el sistema de colegios concertados. El PSOE mandaba.

La LOGSE, 1990. La Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), entre otras medidas, amplió la escolaridad obligatoria a los 16 años; introdujo la ESO y el Bachillerato de dos años; reguló la educación especial y permitió que las comunidades autónomas no solo gestionaran los centros educativos, sino que pudieran redactar un porcentaje muy importante de los contenidos curriculares.

La LOPEG, 1995. Es la Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes (LOPEG). Conocida como «Ley Pertierra»; una ley sobre gestión y gobierno de los centros.

La LOCE. 2002. La Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE), promulgada el 23 de diciembre de 2002 por el segundo gobierno de José María Aznar (PP), siendo ministra Pilar del Castillo, pretendía reformar y mejorar la educación en España. No llegó a aplicarse. Tras la llegada al poder del gobierno de Zapatero (PSOE), se paralizó el calendario de aplicación de la nueva ley por medio de un Real Decreto en 2004.

La LOE, 2006. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero elaboró la Ley Orgánica de Educación (LOE), que permanece en vigor desde 2006 y que entre otras novedades introdujo la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía. La Religión es de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para los alumnos.” (ABC.es, 22/9/2012)


La LOMCE según la secretaria general del PP la Sra.  Cospedal asegura que la ley de Educación "tiene como objetivo la calidad" y que ayudará a "vertebrar a una nación". El objetivo de calidad es un brindis al sol, como el resto de leyes educativas. En cambio si tiene sentido la segunda afirmación. En el PP ya no hay un ala liberal, sino un núcleo de extrema derecha que está imponiéndose y que quiere ver sus creencias puesta en leyes. El PP debería releer a J.S.Mill:

“Pero la opinión de una tal mayoría impuesta como ley a la minoría, cuando se trata de la conducta personal, lo mismo puede ser errónea que justa; pues en tales casos, "opinión pública" significa, lo más, la opinión de unos cuantos sobre lo que es bueno o malo para otros; y, muy a menudo, ni siquiera eso significa, pasando el público con la más perfecta indiferencia por encima del placer o la conveniencia de aquellos cuya conducta censura, no atendiendo más que a su exclusiva inclinación.” (Sobre la libertad, IV)
 

La Sra. Cospedal se permite dar lecciones de patriotismo. Sin embargo, el patriotismo, sea cual sea, es siempre optativo. Sin embargo, el PP y su cúpula dirigente está patrimonializando la marca España. No hay otra interpretación que no sea la suya. Sus declaraciones son siempre un ejercicio de puesta en escena, demasiado cañí para mi gusto. El problema de la Sra. Cospedal es que cada vez que aparece en pantalla no puedo evitar el recordar el galimatías sobre el contrato del Sr. Bárcenas y sus finiquitos incomprensibles.


La LOMCE pretende reconquistar las competencias en materia educativa que se transfirieron a las Autonomías. Además se pretende instaurar un modelo novedoso en Cataluña. Las familias que soliciten que la lengua vehicular sea el castellano, serán premiadas y subvencionadas por todos, en colegios privados. El coste lo pagará el Estado y lo descontará a la Generalitat. Al Estado le sale de gratis crear esta fractura social. No sé si la sociedad catalana podrá asumir esa fractura. Me imagino que ciertos colegios religiosos que giran en la esfera del Opus recibirán con los brazos abiertos a los exiliados internos que quieren que sus hijos sólo aprendan el castellano.
 
En la película Matrix aparece el personaje Merovingio –un programa informático pirata- que establece una conexión universal, según la cual, hay causa y efecto. La LOMCE parece estar hecha como consecuencia de la declaración soberanista del 11-s del 2012, en el que CiU decide dar un paso en la dirección soberanista. Con toda seguridad, la nueva ley del PP pretendía ser un secante de la anterior ley educativa realizada por los socialistas. Pero el sesgo que ha tomado con respecto a la recentralización y la utilización de la lengua, así como la rapidez de su puesta en marcha, si tiene que ver con el actual panorama de deriva soberanista. La LOMCE pretende la existencia de una red paralela a la existente en el actual sistema educativo catalán. Es una novedad. Otra, la religión como materia evaluable. Como contrapartida, la eliminación de la Educación para la Ciudadanía que según los apologetas del PP era un atentado a sus conciencias. De paso, la eliminación de la historia de la filosofía al ser degradada a una optativa. Religión contra filosofía. La controversia es rancia, pero el PP actual le importa un bledo.

 

dilluns, 13 de maig del 2013

Lengua de trapo (III)


En el mismo número de Claves de razón práctica de marzo/abril de 2013, Aurelio Arteta, escribe un artículo con el sugestivo título de La inmersión y el ahogo que incide en anterior comentario. Sin embargo, en su artículo se dejan traslucir algunas ideas interesantes y contradictorias que paso a comentar.

El tema central es la inmersión lingüística de Cataluña y Euskadi. Afirma que el problema es “ un monolingüismo (el catalán) forzoso para más de la mitad de sus alumnos, que son de lengua castellana* (*M.Villarrubias, Sumar y no restar. Montesinos. Barcelona 2012)”.

Explica el modelo existente en el País Vasco, en el que existen “modelos voluntarios, según los cuales en el A predomina como lengua vehicular el castellano, en el B se alternan castellano y euskera y en el D todas las asignaturas se imparten en euskera (salvo lengua y literatura españolas). Precisemos que el modelo A está viendo reducido su matrícula hasta casi desaparecer de la escuela pública, y que el modelo D, el que más crece en los últimos años, viene a equivaler a una inmersión lingüística en euskera”. El articulista no explica el por qué de la casi desaparición del modelo A y el y sí en cambio del aumento del D. Desde una óptica de máxima libertad personal el modelo vasco es muchísimo mejor que el catalán. La posibilidad de escoger entre estas opción, se podría establecer un modelo E, por ejemplo en inglés, permitiría dar satisfacción a todos. El problema es que este modelo no se implanto en Cataluña –desconozco si fue planteado- en su momento y ahora mismo en el actual contexto de crisis parece poco probable.
 
 

Afirma que el bilingüismo constitucional es despreciado –el castellano- en beneficio exclusivo del catalán. Y a partir de aquí explica según su parecer los diferentes “atropellos del nacionalismo lingüísticos”.

1.- El nacionalismo identitario se fundamenta en la lengua.

2.- Habla de la “decadencia de nuestras lenguas regionales” y la respuesta de los nacionalismos –monolingüismo- para contrarrestarlas.

3.- Un argumento fuerte a favor del bilingüismo es la recomendación de la Unesco según la cual se ha de escolarizar al niño en la lengua materna.

4.- La inversión de derechos de los ciudadanos a los entes abstractos como Nación y Lengua.

5.- Vulneración reiterada de las normas jurídicas.

 
Después pasa a las cuestiones que denomina “argumento capciosos”:

 
1.- La presunta competencia de los alumnos en catalán y castellano al finalizar el ciclo de estudios obligatorios.

2.- La necesidad de una discriminación positiva de la lengua minoritaria. Al decir del autor estas medidas “dan lugar a una injusta discriminación negativa, que penaliza a los peor situados* (* F.Ovejero, La trama estéril. Montesinos. Barcelona 2011).

3.- La discriminación que se padece en la igualdad de oportunidades en el trabajo. Un catalán puede ir a Madrid en busca de empleo, mientras que un madrileño puede verse limitado por el desconocimiento del catalán.

4.- Falta de transparencia en cuanto a los datos reales que esconde “el supuesto consenso que ampara la inmersión en Cataluña”.

5.- El elevado coste económico que supone la política lingüística.

 
Después viene una batería de reproches al ámbito institucional y político:

 
1.- Explica como los nacionalismo ha podido rentabilizar su poder al ser elemento esencial para la aritmética parlamentaria.

2.- Cómo la izquierda se ha deslizado de lo universal a lo local o nacional.

3.- La identificación entre lengua minoritaria y modelo democrático.

4.- Reproche a la ciudadanía cuando afirma sin más lo siguiente: “casi toda su población ha bajado la cabeza ante las medidas de todas clases que sus gobiernos han perpetrado contra la lengua común y mayoritaria de esa misma población”.

 Por último, plantea la cuestión de cómo conjugar “el derecho de elección lingüística” y cómo implementarlo.

 De todo su desarrollo queda claro que el País Vasco tiene un  modelo muy superior al catalán, y sin embargo, al autor no le satisface ese modelo a pesar de las diferentes modalidad de elección. No explica el por qué el modelo A está desapareciendo, aunque después de todo lo dicho se puede colegir que  es por culpa de todos obstáculos que imponen los gobiernos nacionalistas.

Los diferentes obstáculos que expone el autor, hay la sensación que el nacionalismo –que no  es obligatorio- a través de la lengua – que es obligado- se establece un nexo entre lengua y auge nacionalista, y puestos a seguir esa deriva se podría presumir que estamos inmersos en la tesis de Sapir-Wolff, según la cual, el lenguaje determina mi mundo –es decir, el mundo nacionalista-. Pero no parece que esto sea así. Aunque así le parece al articulista. Lo esencial de este debate es precisamente que la ciudadanía pueda plantearse si es bueno cambiar de modelo y hacia cual habría que encaminarse.

El autor hace referencia a la lengua común –el castellano-. Todos hemos aprendido esa lengua, que es la materna y la que hablo en casa, pero que sea común no puede verse como imposición. Desde el nacionalismo se quiere ver como imposición, la gente habla como quiere, es cierto que un muchos patios se habla mayoritariamente en castellano. Desde la óptica bilingüe ¿cómo pasar de un monolingüismo al otro? No sé cómo resolver esta cuestión, pero no vale echar las culpas a la sociedad diciendo que es cobarde –en el País Vasco, durante mucho tiempo la cobardía era una necesidad-, por no plantar cara a los gobiernos de turno, para cambiar un modelo que a muchos nos parecía adecuado.

 

Cuando era joven e iba en busca de empleo, aún no había la Generalitat, hablar en catalán era un plus social que permitía acceder a un trabajo. En el ámbito administrativo sólo había una lengua –la común-. Ciertamente, las cosas han cambiado de tal manera que es posible plantearse si este modelo es el adecuado para los nuevos tiempos que vivimos o es necesario otro que permita que todos podamos sentirnos a gusto.

Los datos de Convivencia Cívica Catalana – si tuviera que hacer caso a Orwell, el nombre parece sospechoso-, sobre la elección de la lengua materna sea en castellano afirma en su página web lo siguiente: “Unos 300 alumnos se beneficiarán de poder recibir su enseñanza en las dos lenguas oficiales y no sólo en una, como hasta ahora.” (CCC). En una sociedad democrática todos deben tener derecho a expresar lo que consideren oportuno. Sin embargo, las cifras del 2011-12, son llamativas, unos 791866 niños reciben educación en catalán entre preescolar y primaria. No ha habido una catarata de demandas –el modelo para solicitarlas se puede encontrar en la citada página web de CCC-, para que la educación sea del 50%. El que no lo hagan puede deberse a muchas causas, algunas pueden buscarse en las que indica el artículo, pero en su mayoría es debido a que ya les debe parecer adecuada. La educación secundaria, el bilingüismo se hace más palpable. Naturalmente, dependiendo de las zonas geográficas el modelo del 50% se hace más visible. En un mundo ideal el trilingüísmo –castellano, catalán e inglés- sería genial, pero la realidad se hace difícil por las dificultades económicas, especialmente en Cataluña. Los Tribunales de Justicia establecen sentencias de muy dudosa implementación. También hay que recordar que durante muchísimo tiempo, los Tribunales han mantenido que el modelo era ajustado a derecho. ¿Cómo llevar a cabo ese bilingüismo dentro del aula? ¿Tendría que haber dos profesores/as? ¿Establecer aulas para aquellos que se acojan a las lenguas respectivas? ¿Con qué medios se pueden realizar? ¿Los maestros/as utilizarán indistintamente la lengua correspondiente según el alumnos que la haya solicitado? El asunto es complejo y complicado. Es probable que el tiempo acabe dando razones a unos y otros para que el debate, si es necesario, acabe por dar satisfacción a (casi) todos.
 

diumenge, 12 de maig del 2013

Lenguas de trapo (II)


 
En la revista Claves de razón práctica nº 227 de marzo/abril de 2013 aparece un artículo titulado “La religión de la lengua” de Francisco Caja que quisiera comentar.


El núcleo central de su artículo es que la CE garantiza que cualquier ciudadano pueda aprender la lengua que quiera. En el caso de centra en Cataluña. En sus consideraciones acerca del bilingüismo afirma su inexistencia por las maquinaciones del nacionalismo catalán que ha impuesto contra toda lógica la “inmersión lingüística”, es decir, el catalán. Se pregunta ¿cómo es posible que los poderes centrales no hayan hecho nada para impedirlo?

En su artículo afirma que: “En un Estado de derecho esto debería haber bastado para poner fin a los largos años de ignominia en los que los escolares catalanes han sido sometidos a un régimen lingüístico gravemente lesivo para sus derechos”. Es decir, el sr. Caja se presenta como el paladín de esos pobres niños (300) que son sumergidos en el baño maría catalán.


En su análisis escoge como perla la afirmación de la Sra. Casals cuando afirma: “Los padres que quieren una educación bilingüe para sus hijos son unos maltratadores”. Esta afirmación es estúpida y zafia de la Sra. Casals le sirve al articulista para cargarse de razones acerca de su cruzada particular. Es obvio que afirmaciones como está y similares deberían desacreditar a cualquiera, pero ya se sabe que en este país no hay ni dios que dimita ni pida perdón.


El problema del bilingüismo es como se debería realizar desde el  nivel de preescolar hasta la Secundaria, por ejemplo, dos grupos de niño/as, una cuyos padres ha decido que aprendan catalán y otro en castellano. Es posible que eso hubiera sido equitativo, pero las circunstancias históricas, después de la dictadura franquista, el catalán gozaba de una salud precaria. Las nuevas fuerzas políticas catalanas quisieron o creyeron que potenciar el catalán era una acción política contra el pasado. En ese momento histórico, década de los 80 había un amplio consenso político que el catalán fuese la lengua vehicular en las escuelas. No hubo especial oposición entre las fuerzas políticas. Curiosamente, treinta años después, se vuelve a hablar de este tema como un ataque contra el castellano que goza de una excelente salud en Cataluña.

 

"Me parece que estos dos quieren guerra, ya te diré el qué..."


En su disertación habla de presiones si es desde el gobierno central y amenazas si es desde Cataluña para que el statu quo se mantuviera con respecto a la inmersión lingüística. No sé como pueda afirmar que hubo presiones y amenazas –El Defensor del Pueblo no solicito la inconstitucionalidad  de la Ley de Política Lingüística (1998), a petición de la entidad Convivencia Cívica Catalana-. El Sr. Caja como presidente de dicha entidad está en una situación en la que hubiese debido actuar si le constaba que existían las presiones y por su puesto las amenazas.


Pero la cuestión central según su parecer está en la STC 337/94 de 23 de diciembre. Para el articulista esta Sentencia avala su idea de la defensa de un bilingüismo puro. Sin embargo, de su lectura no puede afirmarse que sea así. En dicha Sentencia se afirma lo siguiente:

“(...) el derecho a la educación que la Constitución garantiza no conlleva que la actividad prestacional de los poderes públicos en esta materia pueda estar condicionada por la libre opción de los interesados de la lengua docente. Y por ello los poderes públicos -el Estado y la Comunidad Autónoma- están facultados para determinar el empleo de las dos lenguas que son cooficiales en una Comunidad Autónoma como lenguas de comunicación en la enseñanza, de conformidad con el reparto competencial en materia de educación” (F.9 B)


Si entiendo bien esta afirmación, los padres no pueden imponer a la Administración educativa la lengua vehicular que más le convenga. Han de ser los propios poderes públicos los que de acuerdo con las competencias correspondientes establezcan la lengua vehicular. En el caso de Cataluña la lengua cooficial que es el catalán. Las familias que luchan contra el actual sistema educativo están en su derecho de hacerlo. La CE avala la defensa de los derechos que se crean vulnerados. El art. 27 de la CE afirma el derecho a la educación, pero lo que hay no es tanto el problema de la inmersión, los alumnos catalanes, cuando acaban la ESO tienen una conocimiento de las dos lenguas oficiales en Cataluña. ¿Por qué esa afirmación destemplada según la cual los niños son sometidos a un baño maría lingüístico? La respuesta no es pedagógica sino ideológica.

 

Nivel
Curso 2011/12
 
 
Infantil
338.979
 
 
Primaria
452.887
 
 

 Fuentes: Indescat.

 
La enseñanza es siempre una piedra de toque ideológico. Cada partido que gobierna se cree en la obligación de derogar la ley anterior y hacer una nueva. En la actual coyuntura política, el gobierno del PP se ha propuesto afirmar la lengua oficial –está en su derecho-. Lo problemático es como plasmarlo en las aulas. La experiencia que tengo en este asunto, me dice que los alumnos son más pragmáticos que los ideólogos de las lenguas –de cualquier lengua-. Se podría establecer un bilingüismo estricto, en algunos colegios privados y concertados se da este bilingüismo, en la enseñanza pública no ha habido especial conflictividad. También se habla de la posibilidad salomónica del trilingüismo (castellano, catalán e inglés), para solucionar el bilingüismo. ¡Un disparate!. En mi casa, para no ir más lejos, nos pareció normal que nuestro hijo aprendiese el catalán, mientras en casa hablamos en castellano. Ni nos sentimos manipulado, ni somos presa de una abducción nacionalista ni nada por el estilo, vivimos en Cataluña, existe el catalán, así que aprende en el colegio una y en casa la otra. Sumábamos. Era una opción, diecisiete familias batallan legalmente en Cataluña para que sus hijo pueda recibir las clases en castellano. Cada uno escoge las batallas que más le convienen e interesan. En una sociedad deben armonizarse mayorías y minorías, sin embargo, lo que no pueden hacer es torcer la voluntad de la mayoría para imponer lo que la inmensa mayoría le parece más correcto.  En la actual hora donde se habla del “derecho a decidir” expresión confusa donde las haya, la batalla lingüística está servida.